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“Estamos preocupadas por nuestras familias”

Lleva en Mancha Real doce años, pero Alejandra Yaremchuk (45 años) y su familia no pierden el contacto con su otra vida: La de Ucrania. “Estamos preocupados por la gravedad del conflicto. Queremos paz pero no es fácil”, dice Yaremchuk, quien matiza que ella y su familia son originales de la parte proeuropea. “La gente está cansada del presidente, de la pobreza. Hay que pagar por todo y hay mucho paro”, asegura la ucraniana. Una situación de crisis de la que escaparon Yaremchuk y los suyos —primero fue su marido, luego ella y, después, su hijo y su suegra— y que, una década después volvieron a encontrar. “Escapamos de una crisis y nos encontramos en otra en España”, lamenta la mujer que es enfermera y su marido ingeniero de carreteras. “Es difícil que volvamos, los niños están mayores y sería empezar de cero”, dice. Junto a ella su suegra, Anna Sikach (64 años) dice: “Estoy muy preocupada. Cada semana hablo con mi hijo y mi hermano”, asegura.

El profesor Juan Manuel de Faramiñán apuesta por el diálogo

Con la esperanza de que el conflicto en Ucrania se solucione con el consenso del diálogo, el profesor de la Universidad de Jaén, Juan Manuel de Faramiñán, analiza las causas del origen de las movilizaciones de un pueblo que anhela aires de democracia. 

“Somos gente civilizada. Pero nuestros gobernantes son unos bárbaros”. Son las palabras una joven ucraniana que protagoniza uno de los vídeos más vistos en Youtube. Una testigo del conflicto que abre los titulares de las últimas semanas en los medios de comunicación internacionales y que ejemplifica una de las partes de problema enraizado en la antigua Unión Soviética. A pesar de que son miles de kilómetros los que separan la capital ucraniana de la provincia jiennense, desde la tierra del olivar algunas familias del país, se informan, con cierta angustia, de una situación que está al borde la navaja y que, en cualquier momento, puede ver estallar “una mina” en reposo desde hace años, para dar lugar a lo que algunos especialistas hablan de una nueva “antigua Yugoslavia”. 

Aunque no tiene sangre ucraniana, el catedrático Juan Manuel de Faramiñán, profesor de Derecho Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Jaén, sabe muy bien lo que es sentir el frío del país que se levantó contra el poder político. “Son muy valientes, pero también muy cultos”, describe el profesor, que vivió el origen de las movilizaciones, hace un mes, en Kiev. “Voy todos los meses allí, porque formo parte de un proyecto técnico, desde el que asesoro al Gobierno ucraniano para redactar una ley sobre el tema de los satélites”. De Faramiñán resalta el desarrollo tecnológico aeroespacial en el país, pues se presenta como una de las claves para entender el conflicto. “Ucrania es un punto estratégico importante para Putin, quien, disimuladamente, trata, otra vez, de engarzar a la vieja República socialista bajo su identidad”, aclara el profesor. Otra de las causas por las que el expresidente Yakurovich “coquetea” más con Rusia es la dependencia que tiene del gas. “Es un bien necesario, la última que vez que estuve, la temperatura era de 22 grados bajo cero”.

Fuente: diariojaen.es

About YoArnold83

Nacido en Jaén y criado en Pegalajar, amante de la naturaleza, el deporte, la tecnología...
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