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El Real Jaén triunfó al grito de “sí se puede”, que la afición entonó en muchas fases del partido y que hizo creer a los profesionales que la victoria era posible. Y lo fue, gracias a un penalti que Diego Rivas cometió sobre Jozabed, que transformó Jona en el minuto 90. Alivio increíble. La afición sufrió para disfrutar luego con una victoria agónica.

El fútbol siempre guarda memoria, aunque parezca lo contrario. Es su belleza y también su miseria. Lo que quita hoy, mañana lo da. El Real Jaén por fin se encontró con esa constelación de estrellas que le cambiaron su sino y le trajeron la buena nueva, convertida en un penalti a última hora que le dio la vida y tres puntos de inmenso valor. Todo lo contrario que le sucedió en Zaragoza. Lo que se fue en La Romareda volvió ayer en el mismo tiempo. Son los paralelismos que ofrece el fútbol. Fue mucho mejor el Real Jaén que el Tenerife y, por supuesto, mereció un triunfo más holgado porque tuvo cuatro claras acciones de gol que no transformó por esa indolencia y candidez que caracterizan al ataque jiennense. También por mala suerte, por qué no decirlo. Cuando el triunfo parecía escaparse, porque no había forma de llevar la pelota a la red, apareció una acción de Diego Rivas sobre Jozabed en el área tinerfeña que el colegiado castigó con penalti. Menuda papeleta para Jona. Hasta la afición coreó su nombre para ayudarlo a meter el balón en la portería. Había en juego media permanencia. Debió pensarlo, pero se encaminó a los once metros con una determinación increíble y puso su alma solidaria en el golpeo. Gol. ¡Cómo sonó en La Victoria! Jona, en cambio, reaccionó con quietud y con sosiego ante el éxtasis que se vivió. Un minuto de gloria y un momento inolvidable que proporciona el fútbol como cruel fue el instante que deparó el autogol de Zaragoza. Es la contraposición de este juego, ejemplo de ese carácter imprevisible que hace grande al deporte y a sus deportistas.

El fútbol quiso hacer justicia con el Real Jaén. Y le devolvió parte de la entrega que el equipo le ha hecho en los últimos encuentros sin ningún retorno. Por mal que haya estado, que lo ha estado, el Real Jaén ha merecido más de lo que ha tenido. Ha sido cariñoso y agradable con el fútbol y se encontró, sin embargo, con desengaño tras desengaño, hasta que ayer el prisma cambió, como debe entenderse esa jugada que trasladó al equipo a la victoria. Un triunfo con mensaje, porque ha sido producto de una conexión hermosa entre la ciudad y el conjunto. Todo Jaén ha sido el Real Jaén. Todos volcados en una causa maravillosa, como es conservar la Liga Adelante. Y se notó en el campo y en la respuesta popular. El respaldo fue impresionante. 

El Real Jaén mantuvo el pulso habitual, el del siempre, aunque con una variante importante. Manolo Herrero prescindió de la figura del mediocentro y apostó por un mediapunta. Cambió el 1-4-1-4-1 por el 1-4-2-3-1. Y no le fue mal. El equipo conservó su estilo, pero se le vio más suelto en la fase ofensiva. Tras contener la salida del Tenerife, muy dinámico en los primeros minutos, el Real Jaén se acercó con peligro a Diego Rivas en dos acciones clarísimas. En una Curto remató al palo, en una falta, y en otra Jona tocó un extraordinario pase de Curto, pero Diego Rivas, en una excelente intervención, evitó el gol. Igualdad al descanso, pero más peligro del Real Jaén, ante un Tenerife con un buen juego de balón y con llegadas, pero con poco remate. El equilibrio se rompió en el segundo periodo. El Tenerife se diluyó sobre el terreno de juego y el Real Jaén creció con el paso de los minutos y con el apoyo de una afición que coreó en más de una ocasión el “sí se puede”. Y se pudo. En ese manojo de ocasiones que tuvo el Real Jaén, Fran Machado contó con las dos mejores. En una no llevó a la red un balón suelto en el interior del área y en la otra tiró fuera en una buena acción personal. Solo por esa falta de definición no cobró ventaja el equipo mucho antes. Ofuscados en ataque, apareció ese penalti que abrió la caja del acierto y del triunfo. Ahí no falló Jona y demostró que “sí se puede”, como cantó La Victoria.

Fuente: diariojaen

About YoArnold83

Nacido en Jaén y criado en Pegalajar, amante de la naturaleza, el deporte, la tecnología...
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