Slider[Style1]

Style2

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style4

Style5[ImagesOnly]

Style6


El conjunto integrado por la Fuente de la Reja, la Charca y la Huerta de Pegalajar es, todavía hoy, parte esencial del patrimonio histórico-cultural-económico de Pegalajar, como lo reconoce su declaración como “Lugar de Interés Etnológico” y su inclusión en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (Orden de 4-9-2001 de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía).

La Fuente de la Reja, la Charca y la Huerta no sólo han sido elementos fundamentales en el origen y desarrollo de Pegalajar como población. Desde que se tiene noticia, la Fuente de la Reja ha alimentado al pueblo de agua y es el referente esencial para la vida de la población.

La Charca ha sido un lugar de encuentro e interacción social importantísimo que, integrada progresivamente en el tejido urbano, se ha convertido en una auténtica “plaza mayor”, lugar de paseo, de recreo, de baños, de juegos infantiles, de cortejo… y en lugar central para el desarrollo de buena parte de las acciones simbólicas, festivas o de otro tipo, que se producen en Pegalajar.

La Huerta, por su parte, ha constituido un espacio fuertemente conectado al de la Charca y la Fuente. Así las acequias que parten de la Charca propiciaban la existencia de lugares como el lavadero, la fábrica de jabón, los molinos de aceite o de harina, que daban lugar a un continuo tráfico entre el pueblo y la zona de la Huerta. Del mismo modo que las calles del pueblo se prolongan a través de los caminos que llegan hasta los bancales comunicando las viviendas y el espacio público urbano con el espacio agrícola de los huertos.

Todas estas razones han hecho que la Fuente, la Charca y la Huerta, junto a otros elementos relacionados con los usos y manejo del agua hayan sido reconocidos como un Bien Cultural y como Patrimonio Etnológico Andaluz. El texto de la Orden de la Consejería de Cultura describe los valores que destacan en el entorno catalogado:

“ Por un lado, si gran valor arquitectónico, ostensible tanto en las técnicas constructivas como en la magnitud de la obra, al tratarse de un complejo sistema en el que se imbrican gran variedad de elementos singulares que van a tener como nexo de unión el agua, cuyo uso y reparto están regulados por unas prácticas heredadas consuetudinariamente. Por otro, su dimensión cultural, al tratarse de un patrimonio vivo, de origen remoto que ha pervivido hasta nuestros días sin cambios sustanciales, constituyéndose en uno de los pilares básicos, no sólo para la economía sino también para las costumbres e identidad de los pegalajeños…/… Todos estos factores convierten a este lugar en uno de los ejemplos más significativos de la cultura del agua, no sólo de Andalucía sino del resto del estado español, y en un modelo emblemático de interacción hombre-naturaleza.”

- Sistema de construcción de territorio:

LOS BANCALES
LAS FAENAS AGRÍCOLAS
EL PAISAJE DE LA HUERTA

- Sistema de accesos y recorridos:

LOS CAMINOS Y PUENTES

- Sistema hidráulico:

LA FUENTE DE LA REJA
LA CHARCA
LA RED DE ACEQUIAS
LAS FUENTES Y ABREVADEROS

- Sistema de actividades primarias:

EL LAVADERO
LAS ERAS
LAS VIVIENDAS

- Sistema de actividades industriales:

LOS MOLINOS

- Otros elementos ligados a la Huerta:

EL MERCADO

LOS BANCALES

El perfil constructivo de la Huerta está formado por un escalonamiento del terreno formado por terrazas descendientes al valle.

Las piezas de piedra cortadas en el mismo terreno (tosca) eran utilizadas para construir los muros de contención llamados "hormas". También servían, una vez machacadas, para rellenar la zona interior formando los "poyos" o bancales. Las "hormas" están formadas por superposición de hiladas de "tosca". Poseen un pequeño desplome hacia el interior en forma de talud y su altura varía en función del desnivel del terreno. La consistencia de la "horma" se conseguía tanto por la compactación del terreno provocada por el sistema de riego a manta, como por el cultivo de especies arbóreas en los líomites de cada parcela.

LAS FAENAS AGRÍCOLAS

Las parcelas se cultivan en su totalidad con especies de porte herbáceo, verduras y hortalizas, situando en el perímetro de las parcelas las plantas de mayor envergadura como son los árboles frutales.

Tambien en los muros de piedra que conforman las hormas se alojaban otras especies como las huigueras, alcaparras, chumberas...

El manejo agroecológico se caracteriza por el empleo de técnicas y cultivos adaptados y que aprovechan al máximo los recursos de este espacio, agua y suelo. Debido a que los productos eran para satisfacer las necesidades de las familias de los propietarios y de sus animales, se produce un cultivo muy intenso y con una gran diversidad.

EL PAISAJE DE LA HUERTA

Al menos desde tiempos medievales existe Pegalajar como pueblo. Su castillo, situado en la peña que vigila la vega regada por la “Fuente de la Reja”, sirvió de refugio y defensa de aquella población medieval que ya cultivaba los bancales de huerta fertilizados con las aguas de dicha fuente.

La huerta de Pegalajar, situada al sur del núcleo de la población, es un descenso continuado en terrazas de cultivo agrario, único en Andalucía, fue creado en su tiempo por los árabes, desarrollándose posteriormente por el hacer continuo del hombre que supo arrancar un magnífico rendimiento a los bancales regados con el agua de “La Charca”.

En 1986 la Huerta de Pegalajar fue declarada Paisaje Agrario Singular por la Consejería de Política Territorial de la Dirección General de la Junta de Andalucía.

En el 2001 fue inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Lugar de Interés Etnológico, justificándose esta inscripción específica como un sistema complejo económico, social y cultural que abarca ciudad y terrenos de cultivo.

CONSTRUCIONES DE LA HUERTA

LOS CAMINOS

En la Huerta se desarrolla una importante red de caminos, veredas y senderos, donde se deja sentir el predominio de la pequeña propiedad. Las vías de comunicación en la Huerta de Pelagajar son de varios tipos:

- Caminos generales de acceso y de comunicación pueblo-huerta.
- Caminos y veredas interiores para acceder a los diferentes parajes y parcelas.
- Vías pecuarias para los pasos tradicionales de ganado.

En general son caminos y vías de tierra, trazados sobre la propia tosca y delimitado por las “hormadas” de los bancales. Por los bordes de los caminos generales transcurren paralelas las acequias.

Algunos caminos son:

- Camino del Barranco, que recorre el barranco de Villajos y el caz el Bañuelo
- Camino del Quemado, próximo a la acequia del mismo nombre. Comunica la Huerta con el camino de Granada.
- Camino de los Torrejones, que recorre la acequia del mismo nombre.

LOS PUENTES

El terreno descendente desde la Serrezuela hacia el valle del Guadalbullón está surcado por varios barrancos que delimitan diferentes zonas de la Huerta, intercomunicadas a través de los puentes.

Estos puentes están construidos con las técnicas tradicionales y los mismos materiales que las hormadas, sobre un basamento de piedras de mayor tamaño se colocan dos cimbras paralelas que soportan las hiladas de tosca unidas con mortero de cal y arena. Todos poseen arcos de medio punto rebajado.

Existen varios puentes repartidos por toda el área de la Huerta:

- Puente del Relex, ubicado en el barranco del mismo nombre.
- Puente de la Aceña, próximo a los molinos harineros.
- El puente de la Bóveda, que cruza el barranco de Villajos.

LA FUENTE DE LA REJA

Se trata de un manantial alimentado por el derrame natural de un acuifero cuya existencia es conocida desde toempos inmemorables.Es el elemento esencial del sistema hidraulico y socioeconómico

La fuente de la Reja fue construida en 1605 y ha experimentado varios cambios desde entonces. La pila de la fuente está excavada en el suelo, tiene forma cuadrada y superficie de unos 50 m2.

Cuenta la leyenda que una lavandera descubrió la imagen de la Virgen de Gracia en este lugar, en honor a la cual se erigió la ermita que hoy se encuentra sobre la fuente de la Reja.

LA CHARCA

A unos veinte metros de la fuente de la Reja se encuentra la Charca, un embalse que recoge sus aguas desde tiempos medievales.En un principio fue una laguna artificial formada por un dique de contención y en 1903 se construyo un muro alrededor de su entorno. Tras algunas reformas la superficie actual es de 9000 m2.

Tiempo atrás el agua que provenía de la fuente llenaba cada noche la Charca y a lo largo de la mañana llegaba a las huertas a través de las acequias. El uso y distribución del agua estaba consuetudinariamente

En los años ochenta la sobreexplotacion llegó a sus máximos niveles, llegando incluso a la desecación total coincidiendo con un año de fuerte sequía, siendo declarada en 1991 acuífero sobreexplotado. Desde entonces la Charca solo ha estado llena intermitentemente lo que ha desencadenado intensas reivindicaciones. Como corazón de todo un sistema económico y social y cultural, elemento clave de la historia de este pueblo, Pegalajar lucha hoy por lo que da sentido a toda fuente, su agua. Por ello, en sus muros permanece escrito el mensaje:

“A quienes la vida di, les reclamo, en justicia, que no me dejen morir”.

La importancia etnológica del conjunto fuente-charca-huerta radica en atestiguar el modo de vida y el modelo de uso sostenible de los recursos naturales por parte de un pueblo que centró su vida social, económica y cultural en torno a este sistema tan singular que constituye la principal seña de identidad de Pegalajar.

LAS ACEQUIAS

Una parte sustancial de todo sistema de riego es la red de distribución del agua.
En la Huerta de Pegalajar son numerosas las acequias las que alimentan las diversas parcelas que componen el agroecosistema, decenas de kilómetros de canales de distribución que surten de agua dicha Huerta.

Es importante destacar su diseño y técnica constructiva, ya se va adaptando a la pendiente del terreno.

La mayoría de estas canalizaciones van a pie de suelo, aunque también hay tramos subterráneos. Pueden estar excavadas directamente en la roca madre, la más interesante desde un punto de vista arquitectónico y la más eficaz puesto que evita filtraciones y es la más duradera.

Además de suministrar agua a las huertas, también llevaba agua a algunas casa y a los molinos de la Huerta para su funcionamiento. Asimismo era fundamental para el mantenimiento del microclima específico de este lugar.

Debían cuidarse a lo largo del tiempo, por lo que se limpiaban dos veces al año, una al comenzar la de los olivos, en octubre.

EL PILAR DE LA LAGUNA

Está ubicado en el casco antiguo del entramado urbano. En torno a él se ha configurado una plaza con el mismo nombre donde se encuentra el Ayuntamiento.

Está compuesto por un pilón rectangular de grandes bloques de piedra. Sobre éste se levanta una estructura de la que salen dos caños que vierten sus aguas a dos pequeñas pilas de piedra. El abrevadero de piedra que recoge el agua fue instalado entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, por el traslado que se hizo de él desde la Plaza de la Constitución.

Es un ejemplo claro de la arquitectura de agua con doble funcionalidad, por una parte abrevadero de animales, de bestias principalmente, y por otra fuente de abastecimiento de agua para consumo humano. Esto conlleva el hecho de ser un lugar de encuentro en el día a día, breve pero pautado, para muchos pegalajeños y pegalajeñas.

EL PILAR DE LA PALOMA

Está ubicado en la calle que tiene su mismo nombre, en uno de los caminos que dan acceso a La Huerta. Fué construido en el año 1956.

FUENTES EN EL INTERIOR DE LA HUERTA

Dentro de este complejo sistema hidráulico aparecen una gran cantidad de fuentes repartidas por toda La Huerta, teniendo el agua de muchas de ellas su origen en las infiltraciones producidas por los riegos. Se utilizaban para riego almacenándo el agua en albercas, para consumo de los hortelanos y de los animales....

Algunas de estas fuentes son:

- La Coja
- Buhón
- Baimora
- Noguera
- Gallón
- Muñoz
-  Piojo
- Los Perros
- Marín
- Los Mochos
- Los Pérez
- Doñana....

EL LAVADERO

Fue construido en 1949. Esta próximo a la Charca y se compone de dos naves, una primera de planta cuadrangular, que era la vivienda del guarda, y una segunda rectangular, adosada a esta, que es la nave del lavadero propiamente dicha.

El agua proviene de una de las acequias principales que salen de la Charca y que transcurre pegada al lateral norte del lavadero, la cual se bifurca una vez pasada la casa del guarda por medio de una compuerta o “atajaero” y recogen el centro de la nave, ya por una pileta alargada, a cuyos lados están las piedras de lavar.

A este lugar acudían muchas mujeres de Pegalajar a lavar la ropa y aunque también era usado para la lavar los lienzos y capachos de la recogida de aceituna, lo que caracteriza a este lugar fue precisamente el ser un espacio de sociedad femenina privilegiada.
En el año 2002 fue acondicionado por un grupo de jóvenes voluntarios que participaban en el campo de trabajo Pegalajar 2002 organizado por la Asociación Vecinal Fuente de la Reja.

LAS ERAS

Las eras eran fundamentales dentro de este sistema de producción agrícola, era en ella donde se trillaban los cereales para sacar el grano (trigo, cebada, lentejas, garbanzos......). Eran muy numerosas y su propiedad en general era mancomunada (colectivo de personas).

LAS CUEVAS-VIVIENDAS

El hábitat de la Huerta esta formado por unidades identificables donde conviven el “poyo” (unidad de terreno sobre el que se asientan las parcelas de cultivo) y la vivienda. Existen dos tipologías: pequeñas casas de labranza construidas con materiales propios del terreno y técnicas de construcción tradicionales (mampostería y tapia) y cuevas excavadas en la tosca. Hay casos en que el mismo “poyo” presenta una vivienda y alguna cueva. También pueden encontrarse pequeñas cuevas situadas en las hormas, cuya construcción va pareja a la de estás. Sus buenas características térmicas las convertían en lugares idóneos para el cobijo y el almacenamiento de alimentos.

Estas viviendas eran habitadas en los períodos de verano y coincidían con la plantación de los “piojares”. La cercanía al “piojar” facilitaba su vigilancia y el microclima que se generaba al correr el agua por las acequias suavizaba el calor del verano. Este era el motivo de que familias enteras se trasladaran junto a sus animales a vivir a la Huerta, trabajando todos en la recolección y preparación de las cosechas.

La ocupación de la Huerta durante la época estival fomentaba las relaciones sociales caracterizadas por la proximidad, el intercambio, la cooperación y el carácter lúdico y festivo. Esta dimensión colectiva y social, además de la productiva, ha marcado el oficio de hortelano.

LOS MOLINOS

Datan de época medieval y a finales del siglo XIX ya había ocho. En la actualidad han desaparecido casi todos, sólo dos de ellos se conservan en buenas condiciones, manteniendo su construcción y maquinaria prácticamente intacta

Constan de una planta o una planta más cámara para almacenar el grano. También suelen contar con una dependencia aneja para los animales.

La molienda se realizaba durante todo el año. La materia prima era el trigo, el maíz, la cebada y otros granos. La producción de los molinos, por tanto, era de harina y piensos. La harina se comercializaba desde el propio molino. Una parte de la producción se quedaba en la localidad y otra parte importante se comercializaba con pueblos de la provincia de Jaén y Granada.

Los molinos de rodezno producían dos fanegas de harina cada siete horas de trabajo. El agua utilizada como fuerza motriz era la que desde La Charca bajaba por la acequias, marcando el horario de trabajo del molino. Esta salía desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde durante tres o cuatro días a la semana, aunque había temporadas en las que La Charca tenía tanta agua que había que aliviarla abriendo sus compuertas, funcionando los molinos tanto de día como de noche.

NOMBRE DE LOS MOLINOS:

- El Molino del Marinero.
- El Molino de Soto (se conserva).
- El Molino de la Aceña.
- El Molino de los Torrejones.
- El Molino del Tío Tomás (se conserva).
- El Molino del Caño de la Presa.
- El Molino de Borrego

EL MERCADO DE ABASTOS

El mercado de abastos es uno de los más antiguos de la comarca, y durante una buena parte del siglo XX fue un elemento básico en la vida económica del pueblo. Construido en los años 30, albergó las carnicerías y los puestos de hortalizas y otros productos de compraventa diaria en Pegalajar. Además, en sus proximidades muchos campesinos buscaban a primeras horas de la mañana hacer el trato con el que conseguir un jornal. Por todo ello, este lugar fue también uno de los espacios de interacción social más importante del pueblo.

El edificio se ubica en el centro de la localidad. Aún conserva su estructura primitiva, de planta cuadrangular, y la mayor parte de los elementos arquitectónicos que lo caracterizan. Tiene dos plantas, la de abajo era el antiguo matadero y en la primera se sitúa el mercado, con patio central cerrado con cancela de hierro, alrededor del cual se establecían los puestos de venta. En cada esquinase eleva una torreta donde se guardaban los utensilios de uso diario en las actividades que se desarrollaban. La mayor parte de los materiales del edificio son los tradicionales: muros de tosca, mortero de cal y arena......

La parte posterior del edificio conecta en desnivel con la Huerta, por lo que tiene una panorámica privilegiada sobre la misma.


About YoArnold83

Nacido en Jaén y criado en Pegalajar, amante de la naturaleza, el deporte, la tecnología...
«
Next
Entrada más reciente
»
Previous
Entrada antigua

No hay comentarios:

Post a Comment