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Pegalajar está situado al Sur de la provincia de Jaén, dentro de las primeras estribaciones prebéticas, pudiéndose considerar como un pueblo serrano perteneciente a la comarca de Sierra Mágina.

Su termino está configurado por un valle rodeado de montañas, que vienen a darle al relieve una configuración de bruscas depresiones. La propia población se encuentra ubicada en la falda de la Serrezuela de Pegalajar, descendente hacia el Valle del Gudalbullón.

La situación del término municipal de Pegalajar, en el camino de tránsito entre Jaén y Granada, ha influido notablemente en su Historia, utilizado desde muy antiguo como vía de paso entre la cordillera Bética y la campiña jiennense. Mantiene en la actualidad una situación privilegiada, con buenas comunicaciones que conectan el Parque Natural de Sierra Mágina con la autovía de Granada.

El castillo de la Peñuela fue el primitivo núcleo de una población agrícola, que cultivaba las tierras que regaba la Fuente de la Reja y el Río Guadalbullón, junto con las tierras de secano que existían a su alrededor. Puede que este castillo tuviese un primitivo origen romano, posteriormente reconstruido y ampliado por los musulmanes. Este castillo estaba situado en un lugar estratégico, sobre una peña, extendiéndose a sus pies la vega que regaba la Fuente de la Reja. Fue el origen y también le dio el nombre a Pegalajar, que puede traducirse como "Peña de la Vega", en referencia a las huertas que se extendían a sus pies.

Pegalajar nace y se consolida como población debido a la presencia de un abundante manantial que ha constituido durante siglos su principal elemento de desarrollo , configurando un especial sistema hidráulico, agrícola y ecológico, considerado por la comunidad científica como “único en el Mediterráneo”.

Algunas referencias históricas de la existencia e importancia de este manantial se recogen en las Crónicas del Condestable Iranzo que, ya en el año 1469, hacen mención a la Fuente Vieja y al riego de las Huertas de Pegalajar. Asimismo, el Catastro del Marqués de la Ensenada señala las diferentes tierras de Pegalajar que son regadas con el agua de esta Fuente y reguladas por una balsa de agua.

La historia y la cultura de Pegalajar está relacionada con la actividad socioeconómica principal generada en torno al agua y a su manejo. Esta Cultura del Agua se ha constituido en un marcador identitario de primera magnitud desde la cual se construyen elementos diferenciadores de la vida local. Se trata de un modelo adquirido de comportamientos y valores directamente relacionado con las vivencias colectivas del pueblo vinculadas con los diferentes usos del agua.

El sistema Fuente-Charca-Huerta estructura de una manera muy importante las señas de identidad de Pegalajar y define o impregna numerosos aspectos culturales de este pueblo, muchos de ellos legados por la memoria colectiva de las generaciones mayores, en las cuales todavía pervive un conocimiento relacionado con los usos del agua .

Algunos de estos aspectos y manifestaciones culturales más interesantes que podemos reseñar se refieren fundamentalmente a los siguientes elementos:

URBANISMO

Históricamente el pueblo ha ido creciendo y desarrollándose en torno a la Fuente de la Reja. Hacía 1870, el pueblo en su extensión ya había llegado allí y, a finales de siglo, la sobrepasa. Las construcciones nuevas abarcan parte del ejido de la Presa, por un lado, y el cerrillo de la fuente por otro, e incluso en la zona contigua a la era de San Gregorio.

La Charca de Pegalajar (también llamada “Presa” y “Estanque”) tiene también una importancia urbanística notable por el hecho de encontrarse esta balsa de agua dentro de la población y ser sus alrededores zona de paseo. Ya en 1903, se aprobaron y salieron a subasta las obras de amurallamiento de la Charca en todo su perímetro. En 1944, se realizaron nuevas obras de mejora y acondicionamiento, con fondos del Ministerio de Trabajo y de la Diputación Provincial; así como el acondicionamiento del parque y de la explanada donde se encontraba el ejido. La década de los sesenta fue la época dorada del recinto, convirtiéndose en un pequeño núcleo turístico a nivel comarcal.

En cuanto a los pilares existentes en la población, desde un principio se buscó una ubicación funcional, buscando un fácil abrevadero para el ganado y un cercano surtido para la población. A mediados del siglo XIX, existían dos. Uno situado en la plaza de Santa María -hoy del Pueblo- y otro en la Laguna, ambos se abastecían por una conducción que venía de la fuente de la Reja.

El abrevadero de piedra que recoge el agua de este último pilar, fue instalado entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, por el traslado que se hizo de él desde la Plaza de la Constitución. Esta cañería, que partía de la fuente de la Reja para abastecer los pilares públicos, también lo hacía con algunas casas particulares, varios molinos y el lavadero público situado en las Albercas.

El servicio domiciliario de agua se realizaba utilizando vasijas, que una tras otra eran metidas y sacadas en el mismo manantial. Otras cañerías públicas existentes servían para el funcionamiento de fábricas aceiteras y para el nuevo pilar de La Paloma.

GASTRONOMÍA

El estudio de la gastronomía tradicional, recuperada en parte y publicada por la Asociación Vecinal “Fuente en la Reja” en una preciosa edición titulada “La cocina tradicional de Pegalajar” (1996), nos posibilita entender el grado de influencia que ha tenido la actividad agrícola de la Huerta, cuyos productos forman la base principal de la alimentación y de la economía doméstica de los hogares pegalajeños con ricos y variados platos como:

Los tomates fritos, la sopa de ajo con habas verdes, la ensaladilla de pimientos asados, la carolilla, la sobrehúsa, las espinacas guisadas, los pimientos verdes fritos, la calabaza asada, el membrillo cocido, el refrescante gazpacho o la magnífica pipirrana, plato por excelencia del verano, elaborada y servida en el característico “dornillo”:

Pipirrana

Ingredientes:

- Tomate
- Pimiento verde
- Pepino
- Ajo
- Sal
- Aceite
- Huevo duro
- Atún en conserva
- Algo de agua

Preparación:

En un dornillo se machaca un diente de ajo, un pimiento verde hecho trocitos y sal; a continuación, se pelan y trocean los tomates y el pepino; se remueve bien con la mano del mortero; se añade bastante aceite de oliva virgen extra y se va batiendo hasta conseguir mezclarlo bien. Según la densidad de la salsa, puede añadirse un poco de agua. Se pela el huevo duro y se pone encima en rodajas; por último, se añade el atún según el gusto.

FIESTAS TRADICIONALES

En Pegalajar no son pocas las fiestas tradicionales, las advocaciones y las celebraciones religiosas que están íntimamente relacionadas con el agua. Sobre el nacimiento de la Fuente de la Reja se construyó una ermita en el S. XIX, dedicada a la Virgen de Gracia, aparecida, según cuenta la leyenda del siguiente modo:

Era verano, hacía bochorno y no corría el aire. Los mulos, cargados de mieses, se dirigían a las Eras de la Ventilla a trillar la cebada y el trigo de la Huerta, abundantes en aquellos tiempos.

Había ropa tendida en las riscas de alrededor de la Fuente, la cual era soleada, regada y blanqueada por aquellas mujeres según una vieja costumbre.

De repente, y ante el asombro de las lavanderas, una ráfaga de viento arrastró a una de las sábanas tendidas, envolviendo con su blancura una risca cercana. El envoltorio semejaba la imagen de una Virgen, siendo considerada por todas las presentes como un milagro del cielo.

El pueblo entero, con el Consistorio Municipal al frente, entendió aquel hecho como un deseo de la Madre de Dios de ser venerada en el Nacimiento decidió construir allí la actual Ermita de la Virgen de Gracia, encima de la risca donde se había producido aquel hecho portentoso.

La fiesta de la virgen de Gracia se celebra todos los años el primer domingo de Mayo, siendo masiva la asistencia de cofrades y vecinos.

San Gregorio Nacianceno, Patrón de Pegalajar, es sacado en procesión hasta la era dedicada a su nombre, situada antaño a las afueras del pueblo, para bendecir los campos y cosechas.

En las fiestas patronales, celebradas en honor de la Virgen de las Nieves, se queman unos magníficos fuegos artificiales en el recinto de La Charca, culminando con un paseo en barca de un lienzo pintado con la imagen alegórica a la Virgen.

TOPONIMIA

Son muchos los nombres de lugares, calles y plazas, alusivos al agua en Pegalajar. Entre otros, podemos indicar la Plaza de la Laguna y las calles Baja Fuente, Alta Fuente, Cuevas Fuente, Albercas, Aljibes, Pozos, …

También son significativos los nombres que aún se conservan de las acequias, fuentes, albercas y albercones de la Huerta: Caz de la Presilla, Caz del Bañuelo Alto, Acequia del Cañuelo, Acequia de la Alcaidía, Acequia de la Fuente Noguera, Hijuela del Chorreón, Fuente Doñana, Fuente y alberca de la Alberquilla…

TRADICIÓN ORAL

En Pegalajar se ha transmitido y conservado una rica Tradición Oral formada por cuentos, leyendas, refranes, canciones, romances, villancicos y “aguilandos” que forman parte de la memoria colectiva de la población y que, en muchos casos, hacen referencia a las historias de vida de los pegalajeños y pegalajeñas ligadas a la Cultura del Agua tan presente en la vida del pueblo.

Gracias a la labor realizada por diferentes personas y colectivos ha sido posible recopilar y publicar algunos aspectos de esta interesante manifestación de la cultura popular.

About YoArnold83

Nacido en Jaén y criado en Pegalajar, amante de la naturaleza, el deporte, la tecnología...
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